Yoga esotérico, espiritualidad tántrica y abuso de menores

 Agnes Arabela Marques, una rumana de 30 actualmente afincada en Portugal, revelaba hace escasos días detalles de su vida dentro de la comunidad de Bivolaru en diversos medios portugueses. Esta mujer resultó finalmente una de las testigo clave que se presentaron el en el juicio contra el gurú que se cerraba el pasado 14 de junio de 2013, que estaba imputado de diversos delitos por relaciones sexuales con menores, explotación sexual y tráfico de personas. El Tribunal Superior de Rumanía condenó finalmente a Bivolaru a seis años de prisión efectiva por el primero de los delitos, considerándole inocente de los otros dos.

Marques se convirtió en amante de Gregorian Bivolaru, fundador del movimiento MISA que promueve el yoga esotérico para alcanzar un nivel espiritual superior, quien se encargó de “iniciar sexualmente” a la joven que por aquel entonces tenía 15 años de edad.

A ésta ex miembro la casaron a sus veinte años de edad con un japonés, que fallecería años más tarde. En sus declaraciones, indicó que Bivolaru “me robó la virginidad…en octubre de 1999, empezó a hablarme de ciertas prácticas de yoga que incluían actividad sexual. Me convenció que si practicaba esas actividades sexuales con él, podría llegar a niveles de espiritualidad tántrica. En este contexto, tuve relaciones sexuales el 12 de enero del 2000”.

La mujer añadió que “después de ésto, estuve un tiempo viviendo en Bucarest, para mas tarde ir a vivir con Bivolaru. En su casa, siempre había muchas chicas. Llegamos a ser unas doce chicas, aunque cada cierto iban cambiando y siendo sustituidas por otras. A ésto lo llamaba Bivolaru “estado de avalancha”, argumentando que “para mantener el deseo sexual vivo no era bueno vivir juntos durante mucho tiempo”.

Durante el tiempo que vivió en la casa del maestro de yoga Bivolaru, fue testigo igualmente de la práctica regular de tríos sexuales con el gurú, “diciéndonos que para alcanzar el Samadhi eran necesarias ciertas prácticas de yoga sexual…de hecho, decía que el mantener relaciones sexuales con él permitía a la mujer quemar su karma con mayor rapidez, es decir, de solucionar todos sus problemas pasados de golpe…estaba obsesionado con un mito que dice que aquel que mantenga relaciones sexuales con mil vírgenes alcanzara unos poderes espirituales especiales”.

La mujer reconoció que “todas estas enseñanzas y prácticas tuvieron efectos sobre mi, en mi comportamiento y mi forma de pensar…considerando a Bivolaru casi como una divinidad…aunque en 2003 empezara a darme cuenta que todo era una gran mentira, que lo único que perseguía era ganar más dinero a costa de la explotación. Los cursos de yoga no eran más que una máscara que encubrían sus verdaderos intereses…conmigo fue así, ya que en ese año, cuando estaba en Japón, debía darle todas mis propiedades y entregarle todo el dinero que ganaba…mi actividad entonces eran los video chats eróticos, en los que debía ganar dinero a través del yoga sexual, a la vez que debía introducir a las chicas que eran llevadas al Japón para pasar a hacer lo mismo, debiendo entregar todo nuestros ingresos a Bivolaru…por toda esta actividad me expulsaron del país”.

Cuando estos hechos salieron a la luz en Rumanía, MISA se encargó de enviar a los medios un comunicado en el que describían la infancia turbulenta de la mujer, acusándola de ladrona desde corta edad a la vez que de buscona a través de favores sexuales a los hombres, “viene de una familia gitana que no tenían buena reputación, de hecho cambiaron de casa unas veinte veces…su madre, que era florista, obligó a las hijas a salir desde los 12 años a robar flores en los cementerios ara después venderlas o a hacer favor s sexuales a hombrees a cambio de dinero…la familia nos pido ayuda y se la dimos, tanto a nivel económico como psicológico, ofreciendo además la posibilidad que la hija viniera gratuitamente a las clases de yoga para ayudarles a corregir su comportamiento…estas declaraciones vienen porque nos empezaron a hacer un chantaje tanto ella como su madre que no aceptamos, que si no le comprábamos una casa denunciaría por abusos sexuales….y se aprovecharon que había una denuncia abierta en nuestra contra para todo este montaje”.