Fallece la líder de Sahaja Yoga

Según informaba The Indian Express hace unos días, el pasado miércoles 23 de febrero falleció a la edad de 88 años Shree Mataji Nirmala Devi, fundadora de Sahaja Yoga, un movimiento considerado como una secta en diversos países. Mataji, también conocida entre sus seguidores como “Su Santidad”, “Madre Sagrada” o simplemente “Madre” ha sido descrita como “una mujer de extraordinaria humildad, una fuente de sabiduría y una vía de constante alegría y amor”.

Mataji nació en el seno de una familia protestante hindú, aunque existen algunas variaciones al respecto de sus orígenes; aunque en publicaciones internas del movimiento se mencione que estudió Medicina, lo cierto es que nunca finalizó sus estudios. El marido de Mataji trabajaría como secretario de la Organización Internacional de la Marina de los EE.UU., motivo éste que explicaría el por qué Mataji circulaba a menudo con coches con matrícula diplomática.

Previamente a la puesta en marcha de Sahaja Yoga, Mataji seguiría las enseñanzas de Osho Rajneesh, pese a que años más tarde lo tildara de “ladrón y canalla” De hecho, en los ochenta llegaría a infiltrar a algunos de los seguidores en la comuna de Osho para obtener grabaciones de las prácticas de meditación sexual de Osho con el fin de distribuirlas y descalificar de este modo a Osho y su movimiento. Fruto del contacto con Osho, Mataji aseguraría haber recibido “la iluminación” y  tras ella, se dirigiría a conocer a Swami Muktananda, fundador de otro grupo considerado sectario, Siddha Yoga. También Muktananda sería criticado por ella años más tarde.

En España iniciarían sus actividades en 1986, a raíz de una visita que la misma Mataji hizo a Barcelona. A partir de ahí, se extendería por toda la península, disponiendo en la actualidad de centros asociados en las principales provincias españolas.

El movimiento Sahaja Yoga ha recibido críticas de modo sistemático por el elevado compromiso que se exige de sus miembros, el trato hacia los menores de edad, la desvinculación familiar, el empleo de procedimientos de manipulación psicológica y la devoción incondicional hacia Mataji.