La gurú del Respiracionismo imparte un seminario en Bruselas

El pasado 16 de mayo, la suma sacerdotisa del Respiracionismo (grupo new age que promueve que el hombre puede vivir tan sólo de la luz) visitó Bruselas para ofrecer un seminario inagural de otro de cuatro días que planea realizar en octubre. Una oportunidad única para ir a escuchar a una gurú que asegura tener unos 40.000 seguidores y que está acusada de haber contribuido en la muerte de tres personas de acuerdo con el Sunday Times, otra más de acuerdo con el Krone.at y otra más de acuerdo con The Local.

“Jasmuheen” (Ellen Greve), el nombre por el que se conoce a la gurú del Respiracionismo, una astraliana que ronda los cincuenta y que dice haber desarollado a lo largo de los últimos veinte años una nueva teoría sobre una base bien simple: para alcanzar la felicidad, el hombre debería dejar de comer y tan sólo alimentarse de la luz, con un estricto protocolo de meditación y ayuno.

Ella mantiene que lleva diecinueve años siguiendo estas prácticas y que como mucho ha podido tomar un té aquí o allá.Desde luego, es una historia difícil de creer, sobretodo desde la emisión de un programa de la televisión australiana en 1999, donde la sacerdotisa se prestó a ayunar ante la televisión, pero tras cuatro días su estado de salud fue preocupante, por lo que debieron frenar la prueba.

En esta ocasión, la periodista Chloé Andries, colaboradora regular de Rue89 del Nouvel Observateur, ha decidido asistir a la reunión de Bruselas, a la que acuden unas 130 personas. La sacerdotisa dice a todos los asistentes: “en Occidente, nos olvidamos de nuestra esencia”, recordando que desde su más tierna infancia se había sentido “muy decepcionada al intentar comunicarse con un Jesús que nunca respondió”, hasta que años más tarde se encontró con un gurú en la India y tras meditar “23 horas al día […] alcancé la iluminación y paz interior […] me di cuenta de que era un recurso extraordinario, ya no tenía hambre. Pensé: debe existir algún tipo de fórmula para que todo el mundo pueda liberarse”.

Después de un discurso bien denso de una hora y media sobre los “beneficios de la luz como solución del hambre en el mundo”, Jasmuheen se dispone a practicar pruebas con resultados 100% garantizados. El ejercicio del día: “¿cómo podemos preguntar a nuestra esencia divina si podemos dejar de comer y si es así, cuánto?. De pie, y con los ojos cerrados, pregúntele a su ser interior: ¿el Prana (la luz) podrá nutrirme en un 50%?”. Se trata que el que desee iniciarse en el Respiracionismo se pregunte esta fórmula repetidamente hasta que llegue la respuesta desde su cuerpo; si el cuerpo dice que sí pues adelante y si el cuerpo dic e que no pues mejor que no.

Después de estos ejercicios, la gurú propone la actividad estrella de la noche: una “cena cósmica”. Una visualización guiada en la que los asistentes imaginarán una cena espectacular, con música y un gran banquete, “cierre los ojos […] respire lentamente […] imaginen todo lo que necesiten en su mente, todo lo que necesiten en vitaminas, minerales, proteínas [….] repitan soy eterno, infinito […] soy la paz”.

En medio de este trance colectivo, a Jasmuheen le da un ataque de tos violenta de manera teatral. Entonces su voz cambia, se vuelve más estridente y dice “queridos amigos, hemos tenido que hacer un ajuste a la laringe de esta mujer para que les pueda enviar un mensaje. Ahora ustedes pueden hablar con los seres de luz”.

Y es que Jasmuheen es “canal” (médium), asegura que discute periódicamente con los ángeles, la Virgen, Jesús, y un sinfín de otros espíritus. Y en medio de esa expectación ansiosa, la gurú añade “han entrado en una etapa crítica de su evolución. Su mundo será dijo la civilización maya, acontecerá una transmigración en masa para acceder a la unidad”.

Diversas personas han fallecido siguiendo las prácticas Respiracionistas de Jasmuheen. La última, una mujer suiza de 62 años. La gurú ha negado siempre cualquier responsabilidad, culpando en cualquier caso a los fallecidos, por “no haber  seguido adecuadamente las indicaciones”. No obstante, tanto la Misión Interministerial de Vigilancia y Lucha contra las Derivas Sectarias (Miviludes) y su contraparte en Bélgica, el Centro de Información y Asesoramiento en Organizaciones Sectarias Nocivas (CIAOSN ) ya han manifestado desde hace años su preocupación por este movimiento.