Los nuevos charlatanes de la salud disponen de sus cursos, diplomas y centros de formación

Siguiendo la investigación de La Press, los periodistas decidieron hacerse pasar por potenciales clientes a diversos sanadores espirituales y pseudoterapeutas, obteniendo diferentes diagnósticos de su supuesto problema a la vez que propuestas curativas de lo más variopintas. Con la magnetizadora Miysty Carranza, que siempre viste con su bata blanca como si fuera un doctor, aplica sus imanes para resolver todo tipo de problemas con la creencia que “la aplicación de los imanes se consiguen eliminar los microorganismos que generan las enfermedades”; tras un examen del cliente, Carranza no duda en su diagnóstico: cólera. A parti de ahí, el paciente deberá dejar de comer brócoli aparte de continuar con la aplicación de los imanes.

La prospección de la periodista de La Presse se centra como decíamos en una entrada anterior en la región del Canadá, aunque como en otros lados se ha indicado, el fenómeno es extensivo a todo Europa y los EEUU, a la par que en nuestro país podemos encontrar un amplio abanico de pseudoprofesionales. La versión moderna de los antiguos charlatanes pasa por pretendidas terapias, supuestos centros de formación y la expedición de diplomas que dan la apariencia de seriedad y rigor. Unos se anuncian por la calle con carteles ofreciendo “terapia”, “crecimiento personal” o lo que fuere, otros disponen de vistosos espacios web, otros de tiendas y centros en donde ofrecen tales “terapias” …