A propósito de la “apiterapia”

Recientemente, fue procesado en Francia Bernard Nicollet, apicultor que ejercía de “apiterapeuta”, siendo condenado a 6 meses de prisión por ejercicio ilegal de la Medicina, condena conmutada por una pena simbólica de 1€ de multa. El “pastor de las abejas” -designación utilizada por el mismo Tribunal que lo juzgó en Roanne-, prometía “curar los grandes males de este siglo a base de las picaduras de abeja en partes específicas del cuerpo”. De acuerdo con la acusación, Nicollet “jugaba a la ruleta rusa con sus pacientes”, especialmente teniendo en cuenta que la alergia que puede desencadenarse ante las picaduras de abeja puede llegar a resultar mortal.

Ya en el pasado año 2007, el mismo apicultor había sido juzgado por ofrecer productos relacionados con la salud en su website, motivo por el cual se le ordenó judicialmente el cierre de su espacio web.