La madre perfecta de La Familia Hamilton-Byrne

Anne Hamilton-Byrne, una de las pocas líderes de una secta de la historia – y al parecer una de las más crueles- habría operado prácticamente en secreto durante más de dos décadas, manteniendo a su grupo de seguidores escondidos en el campo, en las afueras de Melbourne (Australia). La policía empezó a investigar sobre la base del testimonio de dos niños rescatados tras el allanamiento realizado el pasado 1987. La investigación puso en evidencia que durante los años de liderazgo de Hamilton-Byrne, llegaron a realizar fraudulentamente unas 28 adopciones y habrían recibido cuantiosos “regalos” por parte de sus seguidores. A los niños adoptados, los vestían con idéntica ropa, les blanqueaba su cabello y les sometía a golpes, privándoles de comida y sometiéndoles a diversos grados de tortura emocional.

Su imagen era la de una mujer sofisticada, con gusto por las perlas y su perfume Chanel, tocando el arpa y cantando como una soprano. Fran Parker, un antiguo ex miembro de La Familia dijo recientemente a The Guardian, que “si en la Antigüedad oímos hablar de hechiceras que podían esclavizar a las personas con una sola mirada […] en su caso, tenía una mirada que te penetraba a través del alma, hasta que te rompía”. Como líder de la secta la Familia en Australia, aseguraba ser la encarnación femenina de Jesucristo. Decía “dar amor, tan sólo amor”. A cambio: la esclavitud mental de sus seguidores.