De profesor universitario a gurú

El pasado 26 de marzo, el septuagenario Étienne Guillé y cinco de sus colaboradores fueron acusados ​​por un juez de París por presunto “abuso de la debilidad”, siguiendo las investigaciones de la Oficina Central para la Prevención de la Violencia contra las Personas (ORCVP).

Y es que nunca un gurú de una secta tuvo tan impresionante currículum. De acuerdo con su presentación, Guillé es Doctor en Ciencias, antiguo profesor asociado de Fisiología y Bioquímica universidad de París Sur (Orsay) y ex investigador en el CNRS. Aunque de acuerdo con algunas fuentes, ni tan siquiera sería posible encontrar referencias ni en la mencionada Universidad ni tampoco en el Instituto Curie, así como tampoco en bases de datos de Biología como Scirius. E inclusive otras fuentes lo mencionan como profesor agregado de matemáticas, ya no de bioquímica.

En cualquier caso, este hombre de 77 años parece ofrecer garantías con su curriculum para sus cerca de 200 seguidores. El gurú asegura haber viajado por 22 planetas diferentes, antes de regresar a la Tierra con la exclusiva misión de “enseñar el acceso al amor celestial”. Autor de varios libros “espirituales”, defiende la teoría de que “el lenguaje vibratorio de la vida … permitiría superar los flagelos de la humanidad de hoy”. De hecho, con un vulgar péndulo, el anteriormente investigador del CNRS asegura poder curar el SIDA, la esclerosis múltiple o incluso el cáncer.

Al parecer, y según sus propios acólitos, “cierto día, a través del microscopio electrónico, descubrió un símil de mini-zodíaco encerrado dentro de la molécula de ADN de nuestro código genético, un inconcebible hallazgo que después le llevaría a escribir su libro La Alquimia de la Vida. El “investigador” se fundamenta en “el estudio de las características vibratorias de los jeroglíficos egipcios y hebraicos…lo que condujo al descubrimiento de un nuevo lenguaje vibracional. Este lenguaje se basa en las emisiones de la vibración de las secuencias de ADN que llevan a cabo configuraciones específicas en las células de todos los seres vivos”. La idea es que “dentro de la molécula ADN…los niveles de vibración de la molécula están en correlación con los niveles de consciencia”.

A partir de sus “descubrimientos”, Guillé puso en marcha el Grupo de Trabajo de Investigación sobre las Energías Vibratorias Eternas y los Soportes Vibratorios Incorruptibles (GREVE & SVI), en donde podemos encontrar  a otros “amigos de Ethienne” como la psicosocióloga Christine Hardy o del transportista Jean-Noël Kerviel. El grupo de trabajo edita a su vez la revista “La Gran Mutación”.

De acuerdo con los funcionarios de la Oficina Central para la Prevención de la Violencia contra las Personas, bajo la idea de “liberar a su ser celeste trans-terrestre”, el científico ejerció una presión psicológica importante sobre sus adeptos; muchos de ellos habrían dejado sus tratamientos médicos y se vieron separados de sus familias y seres queridos.

Una familia denunciante asegura que “nuestro hijo dejó a su esposa diciéndole que era una cuestión de vida o muerte … Ahora, están en proceso de divorcio…con dos niños de  4 y 6 años…el gurú pide liberar el ser celestial trans-terrestre… contra los individuos inefables que no son nada en absoluto, tan sólo vejigas llenas de sangre…se insiste en la necesidad de romper con todas estas personas para poder evolucionar hacia el ser trans-terrestre”.