Un estudio revela que la quiropráctica ha tendido a no comunicar sus efectos adversos

Según recogía hace unos días el diario francés Le Figaro, un reciente estudio publicado en New Zealand Medical Journal ha mostrado que los efectos adversos de las manipulaciones físicas que llevan a cabo los quiroprácticos no suelen reportarse en los estudios clínicos que han sido realizados hasta la fecha.

La quiropráctica está reconocida como una práctica reglada en Francia desde el pasado año 2002, como una modalidad de medicina manual consistente en un manejo preciso de la columna vertebral para tratar el dolor de espalda, rigidez en el cuello, neuralgias y otras afecciones neuro-musculo-esqueléticas. Algunos practicantes afirman que esta terapia puede utilizarse también para aliviar otros problemas generales de salud, incluso en niños. Aún siendo una práctica común en países anglosajones, la quiropráctica acaba de ser cuestionada por los investigadores de la Universidad de Exeter (Inglaterra).