Sentencia contra el pastor de la mega iglesia de Yoido

La mega iglesia de Yoido es sin duda una de las más ricas y conocidas iglesias protestantes de la región de Corea del Sur.  Y su líder, David Yonggi Cho, tras diversos problemas destapados últimamente,  ha sido declarado culpable de fraude por valor de 9 millones de euros. Por su parte, su hijo, el ex presidente del Centro Cultural Cristiano Yeongsan, ha sido condenado a 3 años de prisión.

Después de una larga investigación y del juicio, el Tribunal de Distrito de Seúl condenó al pastor de la iglesia evangélica Yoido a 3 años de prisión y una multa de casi 5 millones de dólares. De hecho, David Yonggi Cho, fue declarado culpable de defraudar a la iglesia unos 13,1 millones de wones (unos 9 millones de euros), así como de haber evadido impuestos por valor de 3,5 billones. Su hijo Cho Hee-hun -el ex presidente del Centro Cultural Cristiano Yeongsan- también ha sido condenado a 3 años de prisión: fue encarcelado de inmediato, mientras que su padre ha obtenido una suspensión de 5 años.

El caso contra el pastor y su liderazgo se inició en 2013, cuando – a petición de su hijo – la iglesia del Pastor Cho reservó fondos para comprar 250.000 acciones en el mercado bursátil. Inmediatamente después del veredicto, los acólitos del pastor provocaron un pequeño motín fuera las cámaras de los periodistas.

La historia de los escándalos de esta mega iglesia parece que aún tardará en cerrarse. El pasado 30 de noviembre de 2013, un grupo de 30 “ancianos” de la congregación denunciaron las acciones del pastor y  de un grupo de sus partidarios, por malversación de fondos y corrupción, por valor de aproximadamente 500 millones de dólares.

Ha Sang-bien, que forma parte de la Iglesia de Yoido desde hace casi dos décadas, ha reconocido haber estado envuelto en algún fraude. En sus palabras: “en los últimos 14 años he visto y hecho cosas malas. Traté de convencer al pastor que se detuviera, pero no prestó ninguna atención. Su comportamiento no es el de un cristiano, sino más bien el de un gurú de una secta”.