El grupo ecologista se abstiene en la aprobación del informe sobre la influencia de las sectas en ámbitos de la salud

Por primera vez en muchos años, el grupo ecologista se abstuvo en la votación del último informe realizado por la comisión de estudio de la influencia de los movimientos de carácter sectario en terrenos relacionados con la salud. En el momento de las conclusiones, la parlamentaria ecologista Hélène Lipietz dijo: “tras seis meses de comisión, setenta y dos audiciones, un viaje y una visita a la Feria del Bien-Estar algo aburrida, continúo insatisfecha. Todavía no tengo claro qué es una secta o una deriva sectaria o las diferencias con la estafa o el abuso de debilidad”.

En los últimos treinta años, el bloque ecologista no rompió la unidad con otros grupos parlamentarios en materia de política relacionada con las sectas. En esta ocasión, la parlamentaria argumentó que “el problema no es tanto saber que ciertas sectas utilizan el terreno de la salud para desconectar a sus adeptos de la sociedad o la familia -aparte de explotarles económicamente-, sino más bien cómo hacer para que tal dominio -que ejerce aquél que sabe sobre otro que no sabe- no derive finalmente en prácticas contrarias a la libertad y dignidad humanas”.