La Ciencia Cristiana pretende corregir su imagen pública

La Ciencia Cristiana, movimiento fundado en 1879 en Boston por Mary Baker Eddy bajo el nombre de Iglesia de Cristo, Científico, había escrito que aquel que se acercara a un médico por sus problemas, “aceptaba la derrota espiritual”. Muchos miembros han tenido en el pasado problemas legales debido a esta negativa por parte del movimiento a solicitar ayudá médica.

Recientemente, el movimiento ha iniciado una campaña en la que redefinen sus métodos como complementarios a los tratamientos convencionales y ya no como sustitutivos a un tratamiento médico convencional e incluso a tratamientos alternativos como la homeopatía. De hecho, este movimiento parece relacionarse con cierta estrategia encaminada a convecer a los poderes públicos que los “tratamientos” que suministra la iglesia serían coadyuvantes de un tatamiento oficial y que en este sentido deberían quedar cubiertos por las compañías de salud americanas.