¿Dependen las escuelas Waldorf de una deriva sectaria?

Eso es lo que se preguntaban recientemente en un reportaje aparecido en The Atlantic, además de si por ese hecho deberían estar preocupados los padres. Porque, a la hora de escoger un colegio, ¿escogería usted uno en donde los muñecos no tienen rostro definido o los juguetes habituales son conos de pino? ¿O bien un colegio en el que su hijo no empezara a leer con soltura hasta los 9 o 10 años? ¿O quizá escogería una escuela en donde los niños cantaran diariamente himnos al “espíritu”?.

Pues atendiendo a las familias que llevan a sus hijos en ciertas escuelas Waldorf de los EE.UU., resulta que una parte importante de los niños que asisten son hijos de profesionales de trabajos exitosos, muchos de ellos de empresas informáticas como Apple, Yahoo, Google o  Hewlett-Packard. Y esto no deja de ser llamativo teniendo en cuenta que uno de los principios rectores de las escuelas Waldorf es el no empleo de tecnologías en su sistema pedagógico.