Fanáticos del prana

El Respiracionismo, una práctica de la que ya hablamos en entradas anteriores, continúa promoviéndose por Europa y también en nuestro país a través de espacios web en donde se promueve la nutrición pránica. Hasta la misma organización de Summa Ching Hai difunde en sus páginas los perfiles de “maestros espirituales” que consiguieron vivir del sol.

En esta ocasión, Erika Witthuhn, una adepta del Respiracionismo, manifestó recientemente en una entrevista a un medio belga que lleva 15 años sin ingerir alimento alguno. Esta mujer de ochenta años asegura que está perfectamente sana sin necesidad ni de comer ni de beber nada.

Proclama sin reparo alguno en diversos espacios web de corte esotérico, que “durante los noventa, me di cuenta que era feliz y no tenía hambre ni sed en ese momento, por lo que empecé a reducir mi comida. Empecé cambiando a alimentos crudos, y luego me di cuenta que podía seguir sin comer ni beber”.

De hecho, los adeptos más fanáticos de este movimiento sostienen que pueden vivir tan sólo del prana, “una forma de energía que reemplaza a cualquier alimento”.

La mujer aclara que “no se trata de no comer, sino simplemente una forma diferente de comer, por ejemplo, me alimento de la belleza: la belleza de la naturaleza, la música, las relaciones”. Sin embargo, y hasta el momento, al menos seis personas han muerto en el intento de seguir un ayuno intenso de una semana, plazo que se recomienda para “lograr una purificación”.

Cuando el periodista le preguntó acerca de las muertes de estas practicantes Respiracionistas, Witthuhn se irritó y trató de minimizar su número: “sí, bueno, tres personas murieron, pero son personas que no escuchan y quieren hacer todo a su manera. Lo hicieron a su aire, cuando es un proceso en el que se tiene que estar acompañado”.

Al mismo tiempo, cuando se le recordó que hay opiniones médicas que subrayan la necesidad del agua y los alimentos, la señora respondió que ”la gente inventa de todo para confirmar que esto es imposible”, admitiendo que todavía en raras ocasiones ingería algún alimento, “pero nunca por una necesidad física…si tomo una ensalada o un vaso de vino o lo que sea, inmediatamente lo transformo en luz y eso me ayuda a irradiarlo hacia el exterior de mí, hacia otras personas”.

Preguntada acerca del cómo se sentía a sus ochenta años, la mujer dijo sentirse “como una jovencita… pese a mis numerosas vidas pasadas”.

Ahora, esta ex traductora de la Unión Europea, reconvertida al Respiracionismo, trabaja como “Embajadora de la Paz”, así como Life Coach en todo el mundo, transmitiendo las enseñanzas de Jasmuheen en sus seminarios “Caminos de la Paz”.